La ganadora del Emmy, Julia Louis-Dreyfus (Seinfeld), protagoniza la serie The New Adventures of Old Christine, una comedia sobre una mujer divorciada, madre soltera y que es un buen retrato de la nueva mujer americana, aunque con unos inquebrantables puntos de vista en ciertas cuestiones. Christine es la encargada de dirigir un gimnasio llamado “Thirty Minutes to Bloom” (Treinta Minutos para Florecer), diseñado para ser usado por mujeres profesionales cuya vida laboral las mantiene muy ocupadas y casi sin tiempo libre. Para ella, cada día es una aventura, pero su vida era fácil debido a las fantásticas relaciones que mantenía con su ex-marido Richard (Clark Gregg, El ala oeste de la Casa Blanca). Desde que decidieron divorciarse, ambos han seguido siendo muy buenos amigos, sin embargo, todo cambia cuando entra en escena la nueva novia de él, una mujer atractiva y mucho más joven que ella, y que inmediatamente complica su hasta ahora tranquila vida y que casualmente también se llama Christine (Emily Rutherford, Van Wilder: Animal Party). Esta mujer de 40 años afronta ahora unos profundos cambios en su modo de vida, que por lo demás se caracteriza por dejarse mensajes de teléfonos a sí misma por la noche, que van desde el simple “deja de comprar el descongestionante nasal, creo que te mantiene despierta toda la noche”, hasta el neurótico “deja de comer azúcar, no es un sustituto para el sexo”. Esta tendencia a hablar consigo misma se extiende a toda situación en donde se vuelve ansiosa, ya que suele mezclar palabras y soltar frases inconexas cuando está nerviosa.